Written by Published 27-06-2014 Category Entrevistas Read 6196 times

Aranza Villalón, la ciclista que dejó de ser promesa:

Tiene 18 años y fue campeona nacional a los 15 años, ganó medalla de oro panamericana en Guatemala y obtuvo medalla de plata en México. Y terminó dentro de las diez primeras en el mundial de pista en Nueva Zelanda. Pero Aranza no recibe un apoyo económico fijo, el Instituto Nacional del Deporte, IND, y el Comité Olímpico de Chile, COCH, no la apoyan. Su familia hace malabares para costear su alimentación y viajes, además de la mantención de la bicicleta. De no ser por ellos y uno que otro apoyo de privados, no podría competir a alto nivel.

¿Quiénes te apoyan emocional y económicamente?

El único apoyo emocional es mi familia, ellos son mi fuerza interior, mi disciplina y perseverancia. El apoyo económico fue de algunas empresas privadas y de Leonardo Farkas.

¿Es el ciclismo un deporte pobre en el país? ¿Crees que los recursos que existen, instalaciones e iniciativas que lo promueven, son suficientes?

No es que en Chile el ciclismo sea pobre. Lamentablemente lo poco y nada que destinan a este hermoso deporte siempre es para los mismos corredores, piensan sólo en los de elite, que no son muchos, y no en las nuevas y buenas generaciones.

¿Cómo es la competencia con el resto de los ciclistas? ¿Son solidarios entre ustedes y se apoyan?

El ciclismo en sí, es un deporte muy individualista en Chile. “Luché y lo logré”

A los 15 años fuiste campeona nacional, en poco tiempo conseguiste oro panamericano, bronce en Guatemala, terminaste dentro de los 10 primeros lugares en el mundial que se realizó en Nueva Zelanda ¿Cómo viviste esas experiencias?

Desde el Nacional de ruta que se realizó en Antofagasta, puedo decir que jamás pensé que ganaría. Entrené mucho, pero por un buen tiempo era imposible ganar, vencer a niñas que hace años competían era difícil, pero hasta que lo logré. Tras eso fui en busca de mi segunda meta, ser de la selección femenina chilena. El proceso fue complicado, me atreví y me presenté, y logré un cupo. Pero después de tanto luchar por ese lugar, un obstáculo se presentó: los costos para viajar. Para estar en el panamericano, los gastos correrían por cuenta personal. Busqué y busqué empresas que me patrocinaran, hasta que la conseguí. Fui a Guatemala, lugar donde se realizó el Panamericano, con la mentalidad de ganar una o más medallas, ya que mis cercanos me decían que sólo fuera por la experiencia. Pero logré mi objetivo, medalla de oro, no lo podía creer.

Esperanzada de ir más allá, clasifique al mundial de pista en Nueva Zelanda, donde también tuve problemas de dinero. Esta vez sería más complicado porque necesitaba más plata. Pero el que busca encuentra, volví a conseguir financiamiento y fue una experiencia increíble, estuve con los mejores del mundo. Fue la primera vez que corría en un velódromo de madera y mi objetivo era estar dentro de los 10 primeros. Fue espectacular.

Sus Comienzos

¿Cuándo fue la primera vez que montaste una bicicleta?

La primera vez que me subÍ a una bicicleta, fue en la de mi hermano mayor, pero mi hermana, Daniela, era la que siempre estuvo atrás sujetándome del asiento, eso fue cuando tenía cinco años. Ese día lo intenté una y otra vez, me caía a cada rato, pero hasta que logré equilibrarme.

¿Por quién entraste al mundo del ciclismo?

Por mi hermana, Daniela Fernanda Villalón Sánchez, gracias a ella, soy lo que soy.

¿Cuál fue tu peor porrazo?

Uh… el porrazo más heavy fue la primera vez que corrí un nacional de pista, fue en Curicó, y pucha fue súper traumante porque mi entrenadora de aquel época, nunca me explicó qué debía hacer, yo no sabía correr, sólo pedalear. Comenzó la carrera y yo nunca había corrido manteniendo la bicicleta perpendicular a la superficie, lo logré, pero cuando alcanzas una gran velocidad puedes llegar a los 80km/h.

En fin, me atreví, era una prueba por puntos, era el último embalaje y hasta en ese entonces, iba ganando todos los puntos, pero a la hora de la llegada iba en medio de dos contrincantes, y una de ellas, no recuerdo cuál, me tiró un codazo. Caí a piso ¡Qué dolor! Me quemé entera y lloré. Mi entrenadora me decía no llores, me invitaba a dejar el ciclismo para cambiarlo por un estuche de maquillaje, jaja, pero no le hice caso.

¿Qué fue lo más anecdótico que te ocurrió compitiendo?

Jajaja. Fue en el 2010, cuando me invitaron a correr por primera vez la vuelta de ciclismo clásica de los Pavez. Iba súper entusiasmada porque era una carrera súper famosa. Llegué, estaba lista para ir al punto de largada y me dí cuenta que no lleve casco. Gracias a una señora que tenía un casco, con forma de hongo, pude competir, jaja, me dio vergüenza, pero de todas formas logré ganar la carrera.

¿En qué piensas cuando pedaleas?

Mientras pedaleo, pienso en fortalecer mis debilidades, también tratar de pasarlo bien arriba de la bicicleta, sonreír, conocer gente.

¿Qué es para ti la bicicleta?

Es mi gran y linda pasión, gracias a la bicicleta conozco otras culturas. Gracias a la bicicleta obtuve mis medallas, y es algo que me llena de orgullo.

¿Quién es tu referente número uno en el mundo del ciclismo, a quién admiras?

Mi referente, mi ídola, es Marianne Vos, ciclista holandesa que compite en todas las modalidades del ciclismo.

¿Cuánto entrenas al día y a la semana?

Hace dos meses retomé mis entrenamientos y ha sido lento, porque estoy saliendo de una rehabilitación, me operé de peritonitis.

¿Pedaleas por la vida y para movilizarte o sólo para competir y entrenar?

Pedaleo sólo para competir y entrenar.

¿Qué te parece el cierre del Velódromo Nacional? ¿Ocupas regularmente el lugar?

No ocupo mucho el velódromo, sólo en temporadas de preparación, y las veces que lo necesito ocupar, siempre pero siempre ponen obstáculos. Siento que no hay mucha diferencia entre el nuevo y el antiguo, porque en el actual también ponen problemas. Además en ninguno de los dos existen las condiciones necesarias para tener una preparación óptima. En el velódromo del Nacional no se podía entrenar en invierno, era imposible. Y el de Peñalolen no está cerrado completamente, se filtra el agua y diría que es más helado que el del Nacional.

 

Fuente: Giro La Revista

 


Last modified on Tuesday, 05 August 2014 16:59
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